
El flamenco común (Phoenicopterus roseus) es una de las aves más espectaculares que podemos avistar en el Parque Natural Bahía de Cádiz. Cuando paseamos por los senderos que discurren alrededor de los humedales (esteros, lagunas y marismas) de San Fernando y Chiclana, un motivo de gran alegría es ver el horizonte lejano teñido de toques rosados. A veces tenemos suerte y esas pinceladas de color rosa proceden de alguna laguna próxima a nuestro camino, en ese caso es fantástico poder apreciar de cerca los flamencos con sus larguísimas y finas patas, sus grandes picos y sus preciosos colores que quedan al descubierto cuando abren sus alas. En esos momentos puedo decir sin error a equivocarme que «La naturaleza enamora mi cámara» 😉
Algunas rutinas peculiares del flamenco rosa
- Descansan y duermen apoyándose sobre una de sus finas y largas patas. Al mismo tiempo enroscan su cuello alrededor de su cuerpo. En el álbum de fotos podemos ver varios de estos momentos. Según los expertos, los motivos por los que adoptan esta extraña postura son, posiblemente, para regular su temperatura corporal, para ahorrar energía y para disminuir la exposición de su cuerpo al agua salada. El Biólogo y educador ambiental Nick A. Romero lo explica en esta entrada: ¿Por qué los flamencos se paran en una pata?
- Cuando nacen no son de color rosado. El color rosáceo lo van adquiriendo a lo largo del tiempo como consecuencia de los pigmentos que residen en su dieta, principalmente en la Artemia salina, un pequeño crustáceo que habita en aguas salobres continentales Comparamos a continuación dos imágenes de flamencos jóvenes con colores y otros mayores con bonitos pigmentos rosados.


¿Qué comen los flamencos?
Los flamencos se alimentan de pequeños organismos acuáticos como crustáceos, moluscos, gusanos, algas y protozoos. El procedimiento es bastante curioso. Sumergen la cabeza en el agua, remueven con el pico el fondo de la arena o el fango y la materia orgánica entre en él, posteriormente cierran el pico y hacen que el agua salga, quedando el alimento atrapado en unas laminillas en forma de peine que tienen en el borde del pico. En alguna de las imágenes del álbum, se aprecia a algún flamenco expulsando el agua.
Conclusión
Como podemos apreciar en las imágenes, los flamencos rosa son preciosos y encontrarlos en nuestros paseos, es un verdadero privilegio para nuestros sentidos y un ejemplo fehaciente de que la naturaleza es mararavillosa. Sin embargo, a veces encontramos en nuestros paseos cierto deterioro provocado, probablemente, por nuestros vecinos de la Bahía y no puedo dejar de preguntarme… ¿Cómo habrá gente capaz de degradar la naturaleza? ¿El individualismo anula la capacidad de pensar en el bien común y cercena la sensibilidad para admirar la belleza de nuestros entornos naturales? Cuando veo espacios del Parque Natural Bahía de Cádiz deteriorados con la suciedad que algunos desaprensivos han arrojado en estos maravillosos espacios naturales, se me encoje el alma y pienso con lástima sobre este grupo de individuos, ¿cómo es posible que no sean capaces de cuidar lo que por fortuna nos ha sido dado, cómo pueden dañar esta grandiosa naturaleza que nos deleita, nos proporciona bienestar, disfrute y garantiza nuestro futuro?
Álbum de fotos
Imágenes capturadas en varios de los senderos del Parque Natural Bahía de Cádiz. Concretamente en el Sendero Tres Amigos-Río Arillo y el Sendero ciclomotor San Fernando-Chiclana
https://flic.kr/s/aHBqjBctJv




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